Javier S Gastro

No todo es comer

Un documental de Paco Plaza sobre Mugaritz abrirá Culinary Zinema y ‘El hoyo 2’, de Galder Gaztelu-Urrutia, clausurará la sección en la 72ª edición del Festival de San Sebastián

Cuatro películas competirán por el Premio Culinary Zinema, premio que otorgará un jurado compuesto por la actriz Irene Escolar, Luis Suárez De Lezo como Presidente de la Real Academia de Gastronomía de España y el crítico gastronómico Javier Suárez. (Artículo original publicado en Por Fogones de Canarias Ahora) La mirada del cineasta Paco Plaza sobre el proceso de trabajo y la creatividad en el restaurante Mugaritz, la experiencia de un famoso chef japonés en un restaurante en París, una no ficción sobre la cultura gastronómica del norte de Japón y otra acerca del significado del envejecimiento del queso, así como la esperada segunda parte de El hoyo / The Platform de Galder Gaztelu-Urrutia componen el menú de la sección Culinary Zinema de la 72ª edición del Festival de San Sebastián. Las cuatro primeras películas competirán por el Premio Culinary Zinema, consistente en 10.000 euros para la película ganadora y El hoyo 2 / The Platform 2 clausurará la sección fuera de concurso. Culinary Zinema, que también incluirá cinco cenas temáticas relacionadas con las proyecciones, ha sido presentada en estas semanas previas por el director de Basque Culinary Center, Joxe Mari Aizega, y por el director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos. Mugaritz. Sin pan ni postre abrirá la sección el lunes 23 en el Teatro Victoria Eugenia. La propuesta de Paco Plaza (Valencia, 1973), el director de Verónica (Made in Spain 2017) y La abuela (Sección Oficial 2021), va más allá de lo gastronómico. El espectador se convertirá en testigo de excepción del proceso de reinvención que tiene lugar en el restaurante de Andoni Luis Aduriz, uno de los chefs más creativos e influyentes del panorama internacional. La cineasta Ayuko Tsukahara (Saitama, 1974) relata en Grand Maison Paris la historia de un chef japonés, amante de la cocina francesa, que abre un restaurante en la ciudad de la luz y sufre para conseguir su tercera estrella Michelin. Los platos que aparecen en la película han sido diseñados por Kei Kobayashi, el primer cocinero japonés en recibir tres estrellas Michelin en París. Tetsuya Uesugi (Sapporo, 1983) debuta en el largometraje con Kita no syokukei / Northern Food Story, que hace un seguimiento de la vida cotidiana de cuatro chefs que trabajan en torno a la rica cultura gastronómica del norte de Japón, en particular de la isla de Hokkaido y su comunidad. Tras ser seleccionado en la sección de documentales del Festival de Tribeca, Shelf Life competirá por el Premio Culinary Zinema. El director Ian Cheney (Boston, 1980) se propone descifrar si pasar tiempo entre personas que se dedican a envejecer el queso podría dar claves sobre el envejecimiento humano. Cheney confecciona un peculiar tratado sobre el queso, en un recorrido por varios países del mundo, para confirmar la importancia de ese producto legendario. Tras el éxito global de su primera parte, Galder Gaztelu-Urrutia (Abadiño, 1974) dirige El hoyo 2 / The Platform 2, que clausurará la sección fuera de concurso. En esta nueva entrega protagonizada por Milena Smit y Hovik Keuchkerian, a medida que un líder misterioso impone su ley en El Hoyo, una nueva inquilina se implica en la batalla contra este controvertido método para luchar contra el brutal sistema de alimentación. Las cinco películas de la sección estarán acompañadas de cenas temáticas, que tendrán lugar entre los días 23 y 27 de septiembre en Basque Culinary Center. Las entradas conjuntas para las proyecciones y las cenas se vendieron en su totalidad en menos de 1 hora el día de su salida. El precio de las entradas para la proyección y la cena temática es de 80 euros, salvo en el caso de El hoyo 2, que adoptará el formato cóctel y emulará la estética y experiencia de El hoyo y su icónica plataforma; la cena tendrá capacidad para 130 personas y costará 65 euros. Las cenas temáticas de Culinary Zinema arrancarán el 23 de septiembre tras la proyección del documental Mugaritz. Sin pan ni postre, con una experiencia gastronómica que nos acercará al universo creativo de Mugaritz a través de diferentes platos, miradas y personas que han pasado por el restaurante y que lideran hoy proyectos relevantes a nivel nacional: Miguel Caño (Nublo), Juan Vargas (Muka), Alatz Bilbao (Bakea), Fran Baixas (Franca) y Carlos Salvador (Amaica). El equipo de Mugaritz, que utilizará para su elaboración productos de la huerta de Leire Etxaide, que formó parte de la casa y que coordina el proyecto de la Huerta BCC, cocinará en los fogones de Basque Culinary Center para elaborar un menú que homenajeará la cocina del restaurante con dos estrellas Michelin que invita a abrir la mente y no solo la boca. Los comensales, además, podrán degustar un maridaje acorde con la experiencia gastronómica, gracias a la colaboración de expertos y expertas del mundo líquido que también han sido parte de Mugaritz como Dani Lasa (AMA Brewery).  La cena del 24 de septiembre correrá a cargo de Paulo Airaudo, que se enfrenta al reto de la búsqueda de la excelencia en sus diferentes proyectos alrededor del mundo. El chef argentino brindará la oportunidad de degustar algunas de las elaboraciones de sus diferentes propuestas gastronómicas, Amelia (dos estrellas Michelin), Da Filippo e Ibai, entre otros, con los que ha conquistado paladares de las y los amantes de la alta gastronomía en diferentes rincones del planeta.  La experiencia del 25 de septiembre acercará a los y las asistentes a rica y delicada gastronomía japonesa, ofreciendo, la posibilidad de degustar las elaboraciones de dos chefs como Takeshi Takahashi (Le Santé) e Hiroshi Sakai (Ajidokoro), protagonistas de Kita no syokukei / Northern Food Story. Al igual que en el filme Shelf Life, el queso será el protagonista indiscutible de la cuarta cena (el jueves 26), que, desde una visión más local, resaltará no solo la riqueza y diversidad de este producto, sino también su arraigo cultural y su valor como producto emblemático del territorio gracias al trabajo y dedicación de chefs de Mahaia Kolektiboa como Roberto Ruiz (HIKA), Dani López (Kokotxa) o Javi Rivero y Gorka Rico (AMA). Cuando alimentarte del plato equivocado se convierte en una sentencia de muerte, ¿hasta dónde llegarías para salvar tu vida? Jóvenes talentos de la gastronomía darán vida al universo de El Hoyo 2 de la mano del chef Edorta Lamo (Arrea!) y su filosofía furtiva. Con una escenografía inspirada en la película, la última cena de Culinary Zinema (viernes 27) arrancará con un cóctel ofrecido por Aitor Sua y Lucas Fernández (Trèsde Restaurante) y elaboraciones de Jorge Sastre y Rafa

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Lo que el ojo no vio del Granca Live Fest 2024

Tras el éxito apoteósico del que se puede considerar mejor Festival Musical que se celebra en Canarias hay centenares de anécdotas que el ojo no ve a simple vista, aquí van algunas de ellas. (Artículo original publicado en Por Fogones de Canarias Ahora) En estos días todos los que han ido al Granca Live Fest como los que se han acercado al mismo tras las publicaciones en redes sociales están más que informados sobre que actuación gustó más, cual defraudó, cual fue intrascendente e incluso sobre lo que siempre solemos hacer en redes sociales, quejarnos de todo aquello que no nos parece bien, y que me parece muy bien porque de ahí los organizadores pueden tomar notas de mejora para años venideros. En este pequeño artículo les voy a contar lo que un servidor vivió a pie de Pista, Zona Platinum y Gradas en cada una de las tres jornadas de este Granca Live Fest 2024 y que a muchos les parecerá eso que puso de moda la tv futbolística sobre “lo que el ojo no ve”. Quien les escribe también forma parte del equipo de UDRadio (la emisora oficial de la UDLP) y eso me ha permitido ver como el estadio ha ido cogiendo forma de festival desde muchas jornadas antes de que todo comenzara. El trasiego de camiones y profesionales montando todo con precisión impecable no ha sido en vano porque creo que la exhibición acústica y de imagen que proporciona el Granca Live Fest a todos sus asistentes, así estén en primera fila o en la parte alta de la Grada Curva es absolutamente impecable. Ahora voy a contarles mis sensaciones por días comenzando por el jueves, ese comienzo que nadie esperaba y que se incorporó a continuación lo que afectó sin duda al número de espectadores que allí se congregaron. De Pedro Pastor y Pedro Capó agradecer su entrega, profesionalidad y buen rollo, para pasarlo en grande. Sobre Robbie Williams yo tengo sensaciones encontradas frente a su concierto ya que cuando cantaba y sonaba su banda demostraba que es uno de los más grandes artistas hoy a nivel mundial al que la voz aún le acompaña (cosa que no sucede en otros casos) pero particularmente creo que se equivocó haciendo que un concierto se convirtiera en una especie de spinoff de su serie documental en Netflix y más cuando mucho del público asistente no domina el inglés a ese nivel. Lo que está claro es que Robbie se llevó un gran recuerdo de Gran Canaria y una camiseta de nuestra Unión Deportiva Las Palmas, encima con las pintaderas, gracias a que “uno di noi”, Dani Calero, se la hizo llegar con una foto que ha corrido ríos de tinta por España y también por el Reino Unido. Lo que si se vio en esa jornada inaugural era el tremendo de poder de convocatoria social y política que iba a vivir el Granca Live Fest una vez más. Muchos componentes de la plantilla de la UDLP asistieron entre ellos o con sus familias y los pudimos ver los tres días, artistas de toda Indole y procedencia regional se fundían entre el público asistente al igual que políticos de toda ideología demostrando que en Canarias el buen rollo entre ellos prevalece sobre la crispación nacional. De destacar el momento que se vivió en la jornada inaugural cuando el Ministro Oscar Puente se le podía ver charlando con Angel Victor Torres, Teo Sosa, Antonio Morales, Aridany Romero y otros políticos de diversas ideologías. Esto no solo demuestra que “la música amansa a las fieras” sino que ojalá en donde se decide el futuro de nuestro país se pusieran a escuchar música que les una o incluso partidos de fútbol que los aliente de cara a que eso les hiciera ser mejores políticos pensando más en el pueblo que en sus intereses particulares. Muy destacable la acción que el Cabildo de Gran Canaria bajo la ejecución del la Consejería de Industria y Comercio con el sello Gran Canaria Me Gusta llevó a cabo durante los tres días en la Zona Platinum donde los asistentes pudieron degustar quesos artesanales, vinos de la isla, pan, chorizo y miel, todo con el genuino sabor de nuestra tierra. Muchos de estos productos también formaron parte del catering de los artistas por lo que muchos pudieron degustar por primera vez nuestros manjares, dejándoles más de una razón para volver. La segunda jornada fue la del viernes de la que tanto se ha hablado por lo sucedido con Black Eyed Peas, pero déjenme que comience con con la mezcla de sensaciones que causó la semifinal de España contra Alemania a la que la prórroga alargó, tal fue así que el propio Álvaro De Luna cantó el gol de Merino con el que España se metió en la semifinal con el alboroto consiguiente del público que estaba en el césped grancanario desde primera hora. Durante toda la noche fue continuado el júbilo sobre el partido, a cada camiseta que se veía de España o de la UDLP, el público de alrededor cantaba el “yo soy español” recordando todos el pasado amarillo tanto del padre del goleador como del actual jugador de la selección española. A continuación la sobriedad, buen hacer y ritmo de Juanes, al que el único pero posible fue que le faltó algo de conexión empática con el público, dio paso al que para mí fue el gran triunfador de la noche y quizás la sorpresa de todo el festival, Melendi. Si como decía la canción, “el melendri a mí me llaman” fue parte de su vida, hoy nos encontramos a un artista de raza, entregado a su público, agradecido a quienes creen en él y sin darnos cuenta por su humildad, al protagonista de una gran parte de la Banda Sonora de la música española de estas últimas décadas. Si el chiriviri de la noche le hizo sentir como en casa, él nos hizo querer un poquito más a su Oviedo del alma.

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El documental del Chef José Andrés sobre la gastronomía y los rincones de España ya tiene fecha de estreno

Discovery+ ha anunciado la fecha de estreno, 27 de diciembre, de la serie documental donde el Chef José Andrés viaja con su hijas por varias comunidades de España enseñándoles sus productos, gastronomía, cultura y tradiciones. (Artículo original publicado en Por Fogones de Canarias Ahora) Por tierra, mar y aire, el Chef José Andrés ha viajado con su familia por varias localizaciones de España entre las que se encuentra Canarias, Asturias, Madrid, Valencia, Catalunya o Andalucía para enseñarles a sus hijas Carlota, Inés y Lucía la auténtica realidad de la gastronomía, productos, historia y raíces que inundan la geografía española. En Canarias, la isla elegida ha sido Lanzarote y allí pasaron rodando una semana donde recorrieron diferentes restaurantes, playas, surcaron los cielos de la isla, fincas, tiendas con alma propia y hasta un terrero de lucha canaria. Compartiendo con el equipo de rodaje algunas jornadas del mismo en Lanzarote José Andrés tenía algo muy claro que comentaba con asiduidad a sus hijas, “tenemos un país muy rico en gastronomía, pero todo eso es gracias a la gente que se deja la vida pescando, cultivando o criando animales, no olvidemos que ellos son los verdaderamente importantes”. De ahí su obsesión no solo en que esta serie documental trate sobre platos, cocineros o recetas, va mucho más allá ya que muestran absolutamente todo, el carabinero de La Santa en la mesa pero también el barco que lo pesca y trae a tierra. Todos conocemos ya a José Andrés y somos conscientes de su ímpetu, fuerza y garra, de ahí que no nos sorprenderá nada de lo que veamos en el documental sobre su figura, pero ojo a las que serán grandes revelaciones del mismo, sus tres hijas. No es nada fácil ser las hijas de alguien tan respetado y querido como es él, que además sacrifica gran parte del tiempo que podría dedicar a su familia para viajar alrededor del mundo y volcarse en ayudas humanitarias que ya todos conocemos. Pero creo que ahí radica el gran valor que José Andrés ha logrado imprimir a su familia, donde otro gran pilar en el que se sustenta es en el de Patricia, esposa y madre, pero además una de las personas más humilde y generosa que he conocido en los últimos años. Siempre un paso en la sombra pero en todo momento atenta ya no a lo que José o sus hijas puedan necesitar, sino a que todas las personas que se encuentran en el camino se sientan igual de valoradas y respetadas. En este documental ella no aparece en pantalla, pero les aseguro que su espíritu está marcado en cada escena. Ya queda poco más de un mes, el 27 de diciembre se estrena, para poder ver el resultado de este trabajo que desplazó a todo un equipo de Discovery Channel por media España. Les aseguro que no es nada fácil coordinar un rodaje con alguien como José Andrés que vive cada día a diferentes husos horarios, porque aunque estaba rodando en Lanzarote, tenía su cabeza pensando en Ukrania y otra parte de ella en los diversos países del mundo donde ya no solo sus negocios, sino donde World Central Kitchen está haciendo lo más importante, ayudando a los que más lo necesitan, y eso en La Palma lo hemos vivido muy de cerca también. Si les apetece pueden seguirnos en Instagram, Twitter y Facebook bajo los nicks de @porfogones y @javiers_gastro

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The Bear, la serie que no teme en mostrar la importancia de la salud mental en los fogones

De una manera ejemplar, sin regodearse en estereotipos cansinos, esta serie de ritmo endiablado consigue llevarte a caminos no vistos de las cocinas a través de 8 episodios de solamente media hora de duración. (Artículo original publicado en Por Fogones de Canarias Ahora) En unos momentos como los que vivimos donde la salud mental empieza por fin a poder tratarse sin tapujos por la sociedad en general, que un serie que podría parecer una más de felicidad gastronómica por su temática la trate de una manera tan clara y abierta, es solo uno de esos ingredientes que han llevado a “cocinar” The Bear como una de las mejores series del año sin duda alguna. No voy a ponerme a destripar el argumento y desarrollo de The Bear porque creo que es una serie que merece verse desde la pureza más clara posible, pocas veces sucede que para alguien acostumbrado como yo a ver películas, series y documentales sobre gastronomía, te encuentres con algo que te sorprenda y eso te lo brinda esta serie en cada episodio. Sí voy a avanzar que si esperas ver una serie donde te deleites en recetas, puedas ver qué bonito es preparar unos platos para que lo degusten 20 comensales o una hermosa historia de amor entre el cocinero consagrado que vuelve a su barrio y la joven que lo idolatra, ¡esta no es tu serie!. Aquí vives casi en primera persona las angustias personales de los personajes que componen el universo de este local de bocadillos de carne al más puro estilo de Chicago. Sientes como propias sus temores, inseguridades, filias y también fobias entre ellos, la diferencia cultural entre blancos, negros, latinos pero también entre las distintas clases sociales como son los que llevan 20 años vendiendo bocadillos y el cocinero que toma las riendas del local tras una tragedia personal y que viene de liderar el mejor restaurante del mundo. The Bear presenta esa vida real de un restaurante o bar de bocadillos de barrio como son los problemas económicos, las diferencias entre las personas que conforman el equipo, lo difícil de aceptar los cambios tras muchos años haciendo lo mismo o lo importante que es para el barrio donde se ubica la presencia del mismo. Todo ello poniendo ojos sobre la adicción alcohólica o de drogas mayores, los problemas psicológicos de cada uno, lo difícil que resulta para una familia mantenerse unida y regentar un negocio como este o como vivir el duelo del adiós hacia alguien a quien quieres, todo ello en episodios que no superan la media hora de duración y por pedirles algo, rogarles que intenten verla en Versión Original Subtitulada para que puedan apreciar la variedad de acentos, diálogos e idiomas que conforman este mundo propio. Es curioso observar como la gastronomía está presente en cada episodio como un ingrediente más de la trama, como esas grandes bandas sonoras de películas que cuando piensas en ella sabes que han estado siempre ahí pero sin molestar, únicamente al servicio de la trama. Si jugamos haciendo un símil gastronómico con, sería como otro ingrediente más en la cazuela con intención de sacar el guiso perfecto, una serie que termina de manera cerrada pero con la puerta abierta a que pudiera tener una segunda temporada, cosa que por suerte se ha confirmado y llegará en el 2023. Si dicho símil lo lleváramos a un restaurante o local cualquiera, podríamos decir que The Bear es ese lugar donde disfrutas tanto comiendo que cuando sales por la puerta, ya estás pensando en recomendarlo y volver. Si a ustedes les apetece entrar y degustar su propuesta, lo pueden encontrar en Disney Plus, y no, no es una serie para ver con los pequeños de la casa, es la antítesis de la falsa felicidad e impostura que presentan programas como Masterchef y que a la larga, tanto mal hacen al sector y a los hechos nos remitimos. The Bear va mucho más allá y me atrevo no solo a catalogarla como la mejor serie gastronómica que he visto nunca, sino como una de mis 5 series favoritas del año, en general. Si les apetece pueden seguirnos en Instagram, Twitter y Facebook bajo los nicks de @javiers_gastro y @porfogones.

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Yass coño, Manué, al final te fuiste, gracias por todo.

Hoy Canarias entera está de luto, hoy no existen piques entre islas sino que todos lloramos a quien más nos unió a través del arma más importante, la risa. (Artículo original publicado en Por Fogones de Canarias Ahora) Querido y admirado Manolo, al que muchos en la calle paraban y te “asaltaban” con un Manué al que tú siempre correspondías con una sonrisa o con una mirada de agradecimiento, no sé ni como empezar a escribir o como continuarán estas líneas sin saber a donde me llevará la mente o el teclado, ni siquiera sé si lo mandaré al periódico o si se publicará, simplemente estoy llorando mientras intento asimilar que ya no estás físicamente con nosotros. Y recalco lo de físicamente porque tú, Manolo, SIEMPRE estarás en el alma de nuestra gente de las 8 Islas Canarias, de esos que veíamos en ti al maestro que era capaz de usando las palabras como instrumento, contabas las cosas mejor que nadie, nos hacías ver reflejado en muchas de tus historias, que como contabas en tus espectáculos, no eran más que las de todos los que te rodeábamos. Yo nací en La Isleta, en la calle Prudencio Morales, y aunque mis padres se mudaron a la antigua Cícer cuando yo era niño, siempre he sentido que ese barrio era mi casa. Ya en la pubertad fui “un lechuguino” de esos que estudiamos en el Instituto de La Isleta, salimos a las calles en manifestaciones durante varios meses e incluso aprobamos (que no aprendimos) latín con Cafalé. Tuve la suerte de conocerte “de siempre, mi niño” cuando ambos hablábamos e intentábamos poner punto de inicio a nuestra relación. Es cierto que fui de esos jóvenes que hacíamos cola en Chistera esperando tener la suerte de entrar a reírnos y beber antes de salir de fiesta al puerto, cuando el puerto era el puerto. Tuve el enorme privilegio de coincidir contigo hace muchos años en el Hotel Taburiente de Santa Cruz de Tenerife horas antes de una actuación tuya en lo que era la Discoteca Q (creo que se llamaba así, perdónenme si me he equivocado) y tomándonos un pisco en el hall del hotel me dijiste, “vente pa la actuación y así verás que los piques entre islas los cura el humor”, juro por dios que se me ponen los pelos de punta recordando esos momentos donde en una discoteca llena de gente joven, el silencio para escucharte solo era el preludio de las carcajadas y los aplausos. Sé que en Madrid te querían mucho, cada actuación tuya en la capital o en esas retransmisiones de Fin de Año en la RTVC eran el precedente a decenas de mensajes de amigos madrileños o de canarios afincados por la península riendo y diciéndome que por un rato habían viajado a Canarias. Eso eras tú, Manué, uno de los grandes cronistas de nuestro tiempo, es más, creo que eres el gran cronista de nuestra sociedad desde el siglo XX hasta ya este bien entrado siglo XXI. Tuviste la suerte de sentirte querido, admirado y reconocido por tu gente, en la presentación de tu último espectáculo decías que “te ibas más feliz que el carajo”, y yo, que tuve el honor de estar presente el 18 de noviembre pasado en la puesta de largo del que sería tu último show, “La última y nos vamos” pude comprobar en primera persona como tu talento no tenía edad y nos cautivaba a todos por igual, dando igual edad, condición social y sexo. A ti se te permitía seguir contando las historias de toda la vida, sin entrar en ese forzado lenguaje inclusivo que no siempre tiene sentido y al llegar a casa el corazón me pidió volver a escribir sobre cultura en lo que jamás pensé fuera mi artículo de despedida hacia ti. Me llamaste al leerlo, lo que hablamos quedará entre nosotros como siempre sucedía, porque nuestra relación fue casi más a distancia que en persona. Recuerdo como a veces me escribías para preguntarme por algún restaurante “donde comer bien, no tanta mariconadas como a veces te leo, y que no me claven la cartera, que te conozco”. Estuvimos muy cerca de quedar a comer en La Isleta, teníamos esa mesa pendiente en “Camino al Jamonal” para sentarnos en la barra y disfrutar, hoy siento que te la debo y si algo “te reprocho” es que te hayas ido un poco antes de tiempo y ahora la arrancadilla me la tenga que ir a tomar yo solo. Pero como decía Frank Sinatra en su canción “My Way”, tú viviste a tu manera, fuiste feliz a ratos como te gustaba decir y nos hiciste felices a muchos durante muchísimos ratos, como a mí me gustaba contestarte. Escribiendo me he puesto el disco que sonaba en Chistera antes de tu último show, “Dos Pájaros de un Tiro”, donde dos grandes maestros como Serrat y Sabina cantaban a dúo. Hoy, el primero se ha retirado y el segundo prepara su gira de despedida mientras tú, querido Manué, has dicho adiós como siempre habías querido, con el micro en la mano, el chaleco puesto y la sonrisa de tu público que te quería, en la cara. Mientras escribo las últimas palabras de este artículo estoy escuchando Cope Canarias mientras Santi Falcón se emociona y describe a Manolo como nadie, “me vino a buscar hace 31 años y para mí ha sido todo en la vida. Creo que Manolo Vieira ha sido el gran referente como monologuista ya no de Canarias, sino de España y casi te diría que de toda Latinoamérica, contaba las historias como nadie”. Continuaba recordando Santi como “en Chistera se han sentado a disfrutarlo y aprender los más grandes humoristas del mundo a partir de su arte. Nosotros en Canarias somos conscientes de lo grande que era Manolo, fue un genio que nació en chabolas, de un origen humilde y que aprendió de su madre. Su genialidad le desbordaba y a veces eso le costaba entenderse”.

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