Una Gran Canaria en modo burger compite para ser la mejor de España
Las hamburguesas de Gran Canaria llevan tiempo jugando en Primera División, pero este año cinco propuestas demuestran que la isla también viene a pelear muy en serio por el Campeonato Best Burgers Spain. Del 29 de enero al 1 de marzo, más de una treintena de hamburgueserías canarias compiten en la sexta edición de Best Burger Spain, el campeonato que busca la mejor hamburguesa del país a través de una ruta nacional y votación popular. Entre ellas, cinco propuestas de Gran Canaria destacan por ambición, personalidad y un hilo conductor común: entender la hamburguesa como un bocado gastronómico completo, donde técnica, producto y relato importan tanto como la foto de Instagram. 1. Malditas Smash Burgers: el Eggxtasis de la yema perfecta Malditas Smash Burgers nació en 2022 como foodtruck y hoy cuenta con local propio en Las Palmas de Gran Canaria, siempre fiel a la smash burger y al producto de cercanía. En este campeonato compiten con su EGGXTASIS, una burger pensada para que la yema de huevo sea absoluta protagonista, arropada por una combinación medida de dulce y salado. Según la ficha oficial del campeonato, el EGGXTASIS se construye sobre pan potato roll con salsa stacker, un medallón de 180 g de carne tipo fat smash, quesos ahumado y Monterrey Jack, cebolla frita cajún, bacon en sirope de arce, mermelada casera de pimientos asados y, coronándolo todo, un huevo frito. En boca, el momento clave es el estallido de la yema en su punto justo, que actúa casi como una salsa viva que envuelve el resto de ingredientes y convierte el bocado en algo sucio, hedonista y muy placentero, pero con un equilibrio notable entre el punto ahumado del queso, el crujiente especiado de la cebolla y el contrapunto dulce de la mermelada y el sirope. Es una hamburguesa que pide comerse rápido y sin remordimientos, donde el reto está en mantener la estructura sin sacrificar lo más importante: la jugosidad de la carne y ese hilo de yema que justifica su nombre. Eggxtasis Eggxtasis por dentro 2. Oh Qué Bueno: A‑Cecina, minimalismo bien entendido Oh Qué Bueno llega al campeonato con una apuesta radicalmente distinta: la A‑Cecina, una hamburguesa que demuestra que no hacen falta veinte ingredientes para construir un bocado memorable. La base está en una cecina madurada de primera calidad, protagonista declarada del conjunto y que marca el tono desde el primer mordisco. Aquí la fórmula funciona casi como un ejercicio de precisión: pocos ingredientes, muy bien elegidos, y una salsa bearnesa que actúa de hilo conductor, aportando untuosidad, acidez y ese punto de mantequilla y estragón que redondea la grasa de la carne. El resultado es una burger donde “todo lo que tiene que tener una burger te llega a la boca”: buen pan, punto de carne, grasa bien integrada y una secuencia clara de sabores donde la cecina se percibe nítida, sin ruidos. Es una propuesta especialmente interesante para quien busque una hamburguesa más clásica en estructura, pero con un guiño de alta cocina en la elección de la salsa y en el protagonismo de un embutido madurado trabajado con respeto. Como tip final, mucha atención a la cebolla frita que corona la hamburguesa, es tan increíblemente buena que podrían venderla en plato por sí sola, yo la repetiría en bucle. A-Cecina Cebolla interior de la A-Cecina 3. All or Nothing: Walter Thick, exceso controlado All or Nothing llega avalada por un título que no es menor: la cadena ha sido reconocida como “mejor cadena de España” dentro del propio circuito del campeonato, lo que los coloca en el mapa como una de las grandes franquicias burger del país. Este año compiten con la Walter Thick, una creación deliberadamente golosa que apuesta por el “más es más” sin renunciar a la coherencia del bocado. La Walter Thick monta un medallón de 180 gramos, queso cheddar inglés, crema de queso brie, bacon thick, cebolla morada cortada muy fina y una nueva salsa Walter que termina de ligar el conjunto. El resultado es una hamburguesa tremendamente sabrosa, que cae en ese “pecado” que tantas veces asociamos a las burgers de concurso: tiende a chorrear, a desbordarse, a manchar las manos. Ese exceso, sin embargo, forma parte de su encanto, siempre que el comensal asuma el juego. En boca, el triángulo brie‑cheddar‑bacon genera una capa de sabor intenso, donde la cebolla morada aporta frescor y un punto de crujiente vegetal necesario. La clave para que esta burger brille está en el manejo del punto de la carne y en servirla a la temperatura adecuada, para que las salsas se mantengan ligadas y el pan no se rinda antes de tiempo. Walter Thick 4. Chef Déniz Group: Umami Burger, contraste en alta definición La propuesta de Chef Déniz Group se llama Umami Burger y el nombre no es una promesa vacía: aquí todo está pensado para disparar el quinto sabor. Para empezar, el medallón se elabora con carne de chuletón madurada durante 30 días, un tipo de carne que pide fuego decidido para fundir grasa y liberar jugos, no tanto puntos excesivamente sangrantes que puedan dejar la grasa todavía tímida. Sobre esa base se suma una mermelada de bacon al whisky que aporta dulzor, ahumado y un recuerdo alcohólico muy sutil; una mayonesa japonesa cítrica que se somete a un toque de flambeado al momento, ganando matices tostados; y el frescor corrector de pepinillos y cebolla, imprescindibles para equilibrar la potencia del conjunto. Para rematar, unas láminas de Wagyu japonés coronan la burger, un gesto que suma valor simbólico y discurso de lujo, aunque en la práctica su delicadeza se pierde fácilmente entre tantos sabores intensos. El resultado es un bocado muy interesante por su juego de contrastes –dulce, cítrico, ahumado, graso– que exige precisión tanto en el punto de la carne madurada como en la cantidad de cada salsa para que el umami no se convierta en ruido. Ajustar el cocinado del chuletón a un punto que deje hablar a la maduración, con la grasa bien
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